Versiones fieles y cercanas a los textos originales para estudiar la Palabra de Dios con mayor profundidad y precisión
Queridos miembros de Iglesia Mahanaim,
“La Palabra de Dios es viva y eficaz” (Hebreos 4:12).
Por eso, como iglesia estrictamente bíblica, nos esforzamos por estudiar y enseñar las Escrituras lo más cerca posible de los textos originales inspirados por el Espíritu Santo.
A continuación te presentamos las versiones que recomendamos con mayor confianza, cada una con su propia historia y valor espiritual:
Nuestras Biblias Recomendadas
Reina-Valera 1960
La más recomendada y fiel para nuestra congregación.
Esta traducción es el fruto de la Reforma Protestante y ha sido el faro de millones de creyentes de habla hispana durante generaciones. Surgió del deseo de hombres que arriesgaron su vida para que el pueblo común pudiera leer la Biblia en su propio idioma. La Reina-Valera 1960 mantiene una gran fidelidad al texto tradicional y ha sido usada por Dios para transformar vidas, iglesias y naciones enteras. Es clara, hermosa y confiable. Para la mayoría de nosotros, esta es la mejor opción diaria.
La Biblia de las Américas (LBLA) / Nueva Biblia de las Américas (NBLA)
La traducción más literal en español moderno.
Esta versión busca reflejar el texto original hebreo, arameo y griego con la mayor exactitud posible, palabra por palabra. Es como mirar las Escrituras a través de un cristal muy limpio. Muchos la consideran una de las traducciones más fieles disponibles hoy en español. Ideal para quienes desean estudiar la Biblia con profundidad y precisión.
Esta es una traducción directa del antiguo texto arameo (Peshitta), el idioma que Jesús y sus discípulos hablaban diariamente. Preserva matices, expresiones y el sabor semítico original que a veces se pierde en otras traducciones. Leerla es como acercarse un poco más al corazón mismo de cómo sonaban las palabras de Jesús. Muy valiosa para quienes desean entender el contexto cultural y lingüístico de las Escrituras.
Esta traducción del arameo antiguo, realizada por George M. Lamsa, busca transmitir el verdadero sentido y el contexto cultural del texto original. Es una ventana directa a la mentalidad semítica de los autores bíblicos. Aunque está principalmente en inglés, es una herramienta poderosa para quienes desean profundizar en el significado más puro de la Palabra.
Es una de las traducciones más fieles y literales al inglés de los textos originales en hebreo, arameo y griego. Fue traducida durante la Reforma Protestante por hombres que arriesgaron su vida por la verdad. Sus notas y precisión la hacen excelente para el estudio serio.
Elegir una buena traducción no es un asunto de preferencia personal, sino de responsabilidad espiritual. Queremos leer la Palabra tal como Dios la inspiró, sin que sea suavizada ni alterada. La eternidad está en juego. Cuando estudiamos la Biblia fielmente, estamos preparando nuestro corazón para estar delante del Señor un día y oír: “Bien, buen siervo y fiel”.
Nuestro Compromiso con la Palabra de Dios
Estas versiones nos ayudan a acercarnos lo más posible al corazón y al contexto original de la Palabra de Dios. Nos recuerdan que la Biblia no es simplemente un libro antiguo, sino la voz viva y eterna de Dios que sigue hablando con poder a su pueblo hoy.
Tener una traducción fiel y precisa es de suma importancia, tanto espiritualmente como intelectualmente.Espiritualmente, porque de la exactitud de la Palabra depende nuestra comprensión de quién es Dios, quiénes somos nosotros y cuál es el camino de salvación. Intelectualmente, porque una traducción fiel nos permite estudiar las Escrituras con honestidad y profundidad, sin que el mensaje original sea suavizado o alterado.
Lamentablemente, muchas traducciones modernas tienden a suavizar el pecado del hombre y las serias consecuencias que Dios declara sobre él. Además, en varias de ellas se omiten o relegan a notas al pie versículos completos que han formado parte del texto bíblico tradicional durante siglos. En Iglesia Mahanaim creemos que debemos aferrarnos a las versiones que preservan íntegramente el texto inspirado, sin debilitar su autoridad ni su claridad.
Nuestro deseo es que cada uno de ustedes pueda leer, estudiar y vivir la Palabra de Dios con la mayor fidelidad posible, para que crezcamos juntos en el conocimiento verdadero de nuestro Señor Jesucristo y caminemos en la luz de su verdad.